[vc_row][vc_column][tm_heading style=»thick-separator» tag=»h5″ custom_google_font=»» google_fonts=»font_family:Poppins%3A300%2Cregular%2C500%2C600%2C700|font_style:300%20light%20regular%3A300%3Anormal» text=»Energías limpias continúan su avance, colaborando con el propósito de la carbono neutralidad al 2050″ font_size=»lg:32″][vc_column_text]

Este año se integrarán a la matriz energética energías sustentables equivalentes a todo lo que ha ingresado en los últimos trece años. Junto a ello, en el desafío de la carbono neutralidad, destacan iniciativas como el Plan de Cierre de Centrales a Carbón, la Ley de Eficiencia Energética y la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde.

En Chile se están tomando acciones concretas para combatir el cambio climático. Una muestra de ello es que, solo durante este año, se integrarán a la matriz energética energías limpias equivalentes a todo lo que ha ingresado en los últimos trece años. El Ministerio de Energía trabaja en torno a esta materia teniendo como propósito la carbono neutralidad al 2050, haciéndose cargo de este desafío e impulsando una serie de iniciativas que apuntan en esa dirección. Una de ellas, es el reemplazo del carbón por energías limpias a través del Plan de Cierre de Centrales a Carbón, que espera cerrar todas las centrales a carbón a 2040, con una primera fase al 2024.

‘Ya llevamos casi 20% de avance, y este año cerraremos tres centrales más. De hecho, al 2024 habremos cerrado el 30% de la generación a carbón’, detalla el ministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet. La autoridad explica que esto tiene un efecto muy positivo para las comunidades donde están ubicadas las centrales, que son zonas con mucha concentración de industrias. ‘Además, nos va a permitir reemplazarlas por energías renovables que, además de ser baratas, nos hace independientes energéticamente’, comenta.

EFICIENCIA ENERGÉTICA

Otro eje estructurante de la carbono neutralidad al 2050 es la eficiencia energética. Este año, justamente comenzó a regir la Ley de Eficiencia Energética, a través de la cual se exigirá a los grandes consumidores de energía que implementen sistemas de gestión de la energía e informen sus consumos energéticos; y, por otra parte, que las viviendas nuevas tengan un etiquetado como el que hoy tienen los electrodomésticos. Exigirá, también, nuevos estándares de eficiencia energética para el parque vehicular nuevo que se comercialice en nuestro país, promoviendo la electromovilidad. Y uno de los aspectos más destacados es que esta ley declara al hidrógeno, expresamente, como combustible. Así lo detalla el ministro Jobet, quien subraya que hay que considerar que la eficiencia energética es la medida más importante para alcanzar la meta de la carbono neutralidad en Chile, aportando cerca del 35% para la reducción de emisiones.

‘Asimismo, por medio de nuestra Estrategia de Electromovilidad, nos hemos comprometido a lograr al 2040 que al menos el 40% de los vehículos livianos y el 100% de los vehículos de transporte público sean eléctricos’, señala.

ESTRATEGIA NACIONAL DE HIDRÓGENO VERDE

Al mismo tiempo, otro pilar clave es el hidrógeno verde. En noviembre del año pasado se lanzó la Estrategia Nacional en torno a este tema, a través de la cual se propusieron los siguientes objetivos: tener 5 GW de capacidad de electrólisis en desarrollo al 2025, producir el hidrógeno verde más barato del planeta para el 2030, y estar entre los tres principales exportadores para 2040. ‘Estamos avanzando en varios frentes. Por ejemplo, esta semana anunciamos junto a Corfo la realización de una ronda de financiamiento para ejecutar proyectos mayores a 10 MW antes de terminar el 2025, y para ello, se entregará un máximo de 30 millones de dólares a uno o más proyectos’, comenta la autoridad. El ministro Juan Carlos Jobet añade que la estrategia contempla el desarrollo del combustible en distintas etapas.

‘En la primera, se busca que el hidrógeno producido sea utilizado por nuestras industrias clave de manera que puedan bajar su huella de carbono y ganar competitividad. Una vez que la industria esté consolidada, podremos exportar el hidrógeno. El desarrollo de esta industria nos abre la oportunidad de generar un cambio de paradigma en la matriz productiva de nuestra economía en tan solo una generación. Cuando lanzamos la estrategia en noviembre, contábamos con veinte proyectos para desarrollar hidrógeno verde, y ya hemos más que duplicado ese número: hoy hay más de cuarenta proyectos para producir o consumir hidrógeno verde en Chile’, enfatiza. En este camino, uno de los principales desafíos es posicionar a Chile como líder mundial en la producción y exportación de este combustible y sus derivados.

El ministro Jobet recalca que esto traerá enormes beneficios al país, y además abrirá nuevas oportunidades de inversión a los actores del sector eléctrico. También, comenta que están trabajando una guía para proyectos especiales, que tendrá como objetivo entregar más información sobre el proceso que deben llevar a cabo estas iniciativas, y guiarlas con los permisos y otras consideraciones que deberán tener. ‘El hidrógeno viene a complementar perfectamente a las ERNC, es una forma de almacenar y utilizar la energía en aplicaciones donde la electricidad directa no es eficiente, como en los camiones, por ejemplo. Chile tiene el potencial de producir hasta 70 veces más electricidad de la que necesitamos, debido a que tenemos la mejor radiación solar del mundo en el norte y las mejores condiciones de viento en el sur para producir eólica.

Este excedente de energía limpia, podríamos exportarlo y apoyar así además a la descarbonización de otros países’, sostiene. La autoridad agrega que considerando que la energía solar y eólica continúan reduciendo sus costos de producción, se puede anticipar que el hidrógeno verde se irá haciendo competitivo para varios usos en esta década. En este escenario, una línea fundamental del plan de acción que contempla la Estrategia de Hidrógeno Verde es la formación de capacidades e innovación. Ello se traduce en conectar a los distintos actores, entre ellos la academia y los centros de formación, para identificar brechas y formar las capacidades nacionales requeridas por la industria. ‘Queremos fomentar las actividades de educación, investigación, desarrollo e innovación asociadas al hidrógeno verde, con especial énfasis en aquellas aplicaciones de interés nacional, que nos permita convertir a Chile no solo en un país productor y exportador de hidrógeno verde, sino que también ser un referente mundial en la formación de técnicos especialistas en esta materia’, concluye.

Fuente: El Mercurio[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][tm_spacer size=»lg:30″][/vc_column][/vc_row]