• En segunda jornada de Latam Mobility Conosur 2023, Ana lía Rojas, directora ejecutiva de Acera A.G., también afirmó la importancia de tener mayor flexibilidad horaria en este segmento.

La directora ejecutiva de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.), Ana Lía Rojas, planteó la necesidad de que exista un «sinceramiento tarifario» en el segmento de la distribución, además de avanzar en la flexibilización de las tarifas, pensando en el desarrollo de la generación distribuida y de la electromovilidad.

La representante gremial participó en la segunda jornada del Latam Mobility Summit Conosur, en el panel «La Oportunidad de la Movilidad Sostenible para el sector Energético», donde también estuvieron Eduardo Andrade, secretario ejecutivo de la Asociación Chilena de Comercializadores de Energía (ACEN); Ignacio Santelices, director ejecutivo de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericana (Adelat); Roger Mellado, jefe del Departamento Planificación Eléctrica del Coordinador Eléctrico Nacional, y Diego Ignacio Soto, jefe comercial de Electromovilidad de Copec Voltex.

Rojas afirmó que uno de los principales desafíos para la electromovilidad es el «sinceramiento tarifario, en lo que es el Valor Agregado de Distribución, para reconocer aquella infraestructura la inteligencia, eficiencia y la posible creación de un operador independiente a nivel de distribución, que es una discusión que mercados más avanzados están teniendo y que evidentemente pueda ser reflejados en tarifas».

A su juicio también se requiere una flexibilidad que permita «tener distintas tarifas en distintas horas, a propósito de la relación oferta-demanda, que hay en el sistema mayorista y el sistema de distribución, porque hoy tenemos un mercado de licitaciones, con contratos con tarifas, pero tenemos que agregar la posibilidad de la restructuración de esas tarifas en distintos horarios».

Desafíos

Ignacio Santelices, por su lado, sostuvo que el desafío es tener una mirada integral en distribución, con el fin de que la red pueda entregar energía de forma multidireccional, con un rol claro de los comercializadores, por lo que «tenemos que aprovechar las oportunidades en Chile de la colaboración público-privada para conversar y planificar esta transición energética».

Según Eduardo Andrade, otro reto es que en el mediano plazo se profundice el número de consumidores libres que puedan desarrollar infraestructura de carga de vehículos eléctricos, para acceder a menores tarifas, reduciendo el límite de consumo de 500 kW, a fin de acceder a precios que habiliten el uso de cargadores eléctricos a nivel domiciliario.