En el marco del lanzamiento de eNOVA, la directora ejecutiva de ACERA, Ana Lía Rojas, presentó una visión estratégica sobre los desafíos de descarbonización y electrificación de Chile, destacando que la próxima etapa energética requerirá más renovables, almacenamiento, infraestructura y capital humano especializado.

ACERA y Fundación Chile firmaron un convenio de colaboración en el marco del lanzamiento de eNOVA: Protagonistas de la Transición Energética, programa desarrollado por Fundación Chile con apoyo de JPMorganChase, orientado a fortalecer competencias técnicas y transversales de estudiantes y docentes de Educación Media Técnico Profesional.

La iniciativa se implementará en 30 liceos de la Región Metropolitana, incluyendo la formación de 100 docentes como Team Coach, la participación de 800 estudiantes en bootcamps de innovación y la colaboración con empresas, instituciones de educación superior y organismos públicos para co-diseñar rutas formativo-laborales en áreas como energía solar, generación distribuida y eficiencia energética.

En representación de ACERA, Ana Lía Rojas participó en el lanzamiento y realizó la presentación “Visión Estratégica de la Energía para Chile: una propuesta de desarrollo de hoy para el mañana”, en la que abordó los principales desafíos que enfrenta el país para avanzar en descarbonización, electrificación, almacenamiento y desarrollo de capacidades humanas para el sector energético.

Durante su exposición, Rojas planteó que Chile ya experimenta un cambio estructural en su matriz eléctrica. Entre 2018 y 2025 la generación ERNC prácticamente se triplica, mientras la generación térmica cae de forma sostenida. El punto de inflexión se produce en 2023, cuando las ERNC superan por primera vez a la generación térmica, abriendo una nueva etapa donde el principal desafío no es solo incorporar renovables, sino operar en tiempo real un sistema altamente renovable, flexible y digitalizado.

La presentación también relevó que la electrificación de usos finales será clave para el desarrollo de Chile. Actualmente, la electricidad representa solo el 23% del consumo energético nacional, mientras el 63% corresponde a combustibles fósiles, de los cuales un 98% es importado. Esta dependencia implica un gasto estimado entre US$15 mil millones y US$22 mil millones al año, dependiendo del precio internacional.

“La transición energética no se sostiene solo con infraestructura. Se sostiene también con personas preparadas para instalar, operar, mantener e integrar las tecnologías que ya están transformando el sistema eléctrico chileno”, señaló Ana Lía Rojas durante la actividad.

Desde ACERA destacaron que el convenio con Fundación Chile permitirá aportar una mirada sectorial al desarrollo de competencias, conectando al programa eNOVA con las necesidades actuales y futuras de la industria renovable y de almacenamiento.

Con este convenio, ACERA contribuirá desde su rol gremial a articular capacidades del ecosistema renovable y de almacenamiento, promoviendo una mayor conexión entre empresas, instituciones formativas y futuras generaciones de técnicos y técnicas para la transición energética de Chile.

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