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02/2018

Termoeléctricas ¿adiós al carbón?

Gobierno firmó recientemente un acuerdo para, que no se construyan más plantas basadas en ese barato pero contaminante combustible. Actualmente el carbón representa el 40% de la capacidad instalada de generación de energía en la Región de Antofagasta.

A finales de enero el Gobierno suscribió un acuerdo con diversas empresas generadoras para terminar con la instalación de nuevas centrales basadas en carbón y eliminar paulatinamente las actuales plantas. El compromiso, que aún no cuenta con plazos definidos, podría provocar cambios profundos en la matriz energética de la Región de Antofagasta, la cual sigue teniendo como combustible principal el mineral negro.

Acorde a los datos recopilados por Energía Región, Antofagasta posee la mayor capacidad de generación instalada en el país, cuya producción alcanza los hasta 5.888 Megawatts. El 42,3% corresponde a plantas basadas en carbón, las que principalmente están instaladas en Mejillones y Tocopilla.

Al respecto el vicepresidente ejecutivo de Generadoras de Chile, Claudio Seebach, afirmó que el cambio será posible porque la región posee un amplio potencial para energía renovables, lo cual sería una ventaja comparativa.

“Un sistema eléctrico bioenergético debe cumplir dos condiciones: seguridad y eficiencia económica, aparte de ser sostenible ambientalmente. Esto no ocuniría si implicara aumentar los costos del sistema, sino gracias a que hoy tendremos nuevas tecnologías”, explicó.

Pese a ello, el experto afirmó que ante todo debe priorizarse la autonomía energética del país. Seebach también asegura que la generación termoeléctrica cambiará paulatinamente desde el 60% al 25% en los próximos doce años.

Por esta razón aseguró que es de suma relevancia coordinar una mesa de acuerdo, pues esta permitirá coordinar desde una perspectiva técnica y económica cuáles serán los pilares del sistema y cuáles centrales serán meramente complementarias.

ANÁLISIS REGIONAL

El director del Centro de Desarrollo Energético (CDEA), Edward Fuentealba, dijo que el compromiso firmado con el Gobierno es más bien la formalización de una tendencia que actualmente ya se encuentra en práctica por parte de la mismas compañías generadoras.

“Son propuestas y tendencias que el mercado indicaba. Hasta entonces debemos mantener las centrales tradicionales, pero con nuevas tecnologías que permitan eliminar emisiones. Por ejemplo hoy una central a carbón en lecho fluidizado contamina lo mismo que una a gas”, explicó.

Fuentealba también comentó que el proceso de “des-carbonización” debe mirarse con cuidado en el resto del mundo. Esto porque naciones como Finlandia carecen de
carbón gracias a su matriz basada en energía eólica, pero deben suplir su déficit mediante el comercio energético con países vecinos cuyas matrices se basan en carbón o energía nuclear.

Por su parte la seremi de Energía de Antofagasta, bis Olivares, explicó que una carencia de centrales a Carbón debiera ser necesariamente canalizada desde el sur de la región a través de la interconexión entre el SING y el SIC. Esto en base a unidades basadas en gas natural o energías limpias con suministro inintenumpido.

“Estas últimas operan con costos superiores a los que ofrece el Carbón. Al final del día se experimentaría un aumento en los costos de energía que sin duda impactaría en la productividad regional. Una carencia del aporte del carbón se visualiza de manera gradual y con una perspectiva de mediano o largo plazo”, apuntó.

PERSPECTIVAS

Por su parte el alcalde de Toco-pilla, Luis Moyano, destacó la importancia positiva que tendría el eventual cierre de plantas a carbón. Sin embargo, recordó que el proceso debe realizarse sin obviar las consecuencias que tendrá en el empleo.

“Eliminar termoeléctricas en Tocopilla significa destruir en su totalidad empleos de Enel y parte de Engie. Nos quedamos sin una parte importante de personas que van a laborar. Es un tema complicado”, agregó el edil.

Frente a este problema, desde la seremi de Energía argumentaron que el mes pasado se realizó una reunión con representantes de los sindicatos de las centrales de Tocopilla, instancia donde comenzaron a discutirse alternativas que podrían abordarse a largo plazo.

IMPACTO AMBIENTAL

La directora de Chile Sustentable, Sara Larraín, aseguró que la cantidad de empleos perdidos sería “marginal” si las mismas empresas de la región sustituyen sus generadoras por otras no contaminantes.

Además de esto, Larraín instó al Gobierno a conformar un grupo de trabajo que establezca un cronograma de dene antes de terminar la actual administración.

“Chile genera aproximadamente 22 mil MW, el doble de la demanda actual. Perfectamente podría cerrar las (termoeléctricas) carboneras e ingresar energía de termoeléctricas a gas natural o energía solar. O sea, hay posibilidad de sustituir sin necesidad de apagar la luz”, dijo.

Asimismo, aseguró que el Gobierno debiera aprovechar la oportunidad para integrar al país en la Alianza para la Salida del Carbón, lo cual podría ayudar a “no retroceder en su camino hacia un desarrollo eléctrico limpio y sustentable”.

Fuente: El Mercurio de Antofagasta

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