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06/2017

Desarrollo de Chile requiere innovación del sector energético

La política energética propone que para 2050 este será un sector confiable, sostenible, inclusivo y competitivo. Se basa en los pilares de seguridad y calidad del suministro, energía como motor de desarrollo, compatibilidad con el medio ambiente, y eficiencia y educación energética. Aprovechar nuevas oportunidades en cada uno es fundamental.

Es creciente la preocupación mundial por incorporar en los distintos aspectos de la economía elementos que permitan hacer más eficiente el uso de la energía. Chile no es la excepción, porque en nuestro país no abundan las fuentes energéticas, y junto con la meta de alcanzar el desarrollo, que supone un crecimiento sostenido, debe existir además una política que permita hacer más eficiente el uso de la energía y con respeto al medio ambiente.

Nuevas soluciones son clave

El ministro de Energía, Andrés Rebolledo, señala que en los últimos años este sector se ha destacado por “avanzar hacia el desarrollo de una matriz energética más confiable, a precios razonables, sostenible y sobre la base de energías limpias”.

Sin embargo, advierte, si el sector quiere dar el siguiente paso, debe aprovechar las oportunidades, aportando soluciones creativas y sustentables, poniendo a “las personas y a la competitividad del país en el centro de la discusión”.

Desde la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), Darío Morales, Director de Estudios, sostiene que a nivel mundial el sector energía es “un gran motor de investigación, desarrollo tecnológico e innovación de alto impacto. No por nada la mayoría de las políticas públicas y privadas que los países de la OCDE están implementando para hacer frente al cambio climático apuntan a aprovechar las oportunidades de innovación que el sector energía ofrece, particularmente en el área de las ERNC”.

No obstante, precisa, “según los resultados de la novena Encuesta de Innovación del Ministerio de Economía, el sector electricidad, gas y agua como un todo tiene una tasa de innovación del 8,2%, siendo la segunda más baja dentro de los sectores productivos identificados. En consecuencia, es evidente que en nuestro país aún hay mucho espacio para mejorar en esta área”.

Natalia Arancibia, gerente de Desarrollo de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (Achee), a su vez, señala que “es importante innovar en el uso de energía, porque nuestro país es fuertemente dependiente de combustibles fósiles que importamos de otros países, lo que nos deja vulnerables en materia de competitividad y de crecimiento”.

Experiencia

En Chile se han realizado innovaciones en el área. En efecto, una de las metas de la Política Energética Nacional es que al año 2035, Chile sea exportador de tecnologías y servicios para la industria solar.

“Para ello se están implementando las iniciativas contempladas en la hoja de ruta del Programa en Energía Solar. Como ejemplo, actualmente se está diseñando una plataforma de innovación abierta, que busca conectar desafíos de la industria solar con soluciones innovadoras; también se están evaluando las propuestas de un programa tecnológico que busca formar consorcios de universidades con empresas para desarrollar un módulo solar fotovoltaico especial para las condiciones de alta radiación del desierto, yen los próximos meses lanzaremos el primer distrito tecnológico solar en el norte del país”, resalta Rebolledo.

En este ámbito, el jefe de Estudios de Acera afirma que una de las ventajas de las ERNC es que existen tecnologías para ser utilizadas en centrales de generación capaces de producir grandes volúmenes de energía de manera centralizada, y otras que pueden ser empleadas en soluciones de pequeña escala, distribuidas a lo largo del territorio y que aportan con energía limpia y segura a comunidades aisladas.

“Esta variedad tecnológica abre un gran número de oportunidades para la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i)”, señala.

Como ejemplo de ello, Morales asegura que hay grupos de investigación en Chile trabajando en la instalación de microrredes basadas en ERNC, así como existen algunos programas del Ministerio de Economía y Corto que buscan articular al sector público y privado para hacer I+D+i en torno al uso de energía solar para aplicaciones mineras, producción de hidrógeno y buscar las sinergias con la industria del litio.

Otro ejemplo es lo que está realizando el Centro Internacional de Investigación en Energías Marinas (Meric), que estudia el recurso que tenemos en nuestro mar e instalar un banco de pruebas para que tecnologías desarrolladas tanto en Chile como en el extranjero puedan ser probadas en condiciones reales.

Otros casos son el desarrollo de drones que limpian el polvo en los paneles fotovoltaicos, films disipadores de calor para paneles fotovoltaicos y producción de hidrógeno con energías renovables.

Fuente: La Segunda

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