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10/2016

Cambio climático podría costar cerca del 10% del PIB mundial

Según Charles Kolstad, economista de Stanford, falta un acuerdo internacional estricto que regule las emisiones de carbono, ya que el Acuerdo de París es insuficiente.

En torno a un 5% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial sería el costo para reducir las emisiones de carbono que ayuden a amortiguar los impactos del cambio climático. Sin embargo, de desencadenarse en pleno el fenómeno producido por el hombre, dicha cifra podría subir al doble, sin incluir los gastos que implicarán minimizar las consecuencias en el plano de las personas.

“Es mucho dinero. Todo el sistema de salud del mundo equivale al 10%”, reflexionó Charles Kolstad, experto en economía medioambiental de la Universidad de Stanford, quien estuvo recientemente en Chile participando del III Congreso Social organizado por la Universidad Católica.

Según dijo la situación que atraviesa la comunidad internacional se enmarca dentro del “clásico caso de oferta y demanda”, lo que se traduce en que si no reducimos o eliminarnos nuestras emisiones de contaminantes los gastos futuros para solventar el impacto de un cambio en el clima seguirán aumentando.

Considerando que es prácticamente imposible dejar de usar carbono para el desarrollo de la vida moderna, asegura Kolstad, la solución más factible en este escenario es atenuar considerablemente la cantidad de gases que lanzamos a la atmósfera y hacerlo de manera más limpia. “Se trata de balancear esas dos cosas. Tendremos que gastar dinero en reducir el problema, y también vamos a tener que gastar dinero en los impactos”, explicó el académico.

Para lograr ese objetivo, sugiere el experto, es imprescindible que las principales potencias y países emergentes se sienten a formar un consenso claro para aminorar en la mayor medida los efectos económicos que se puedan desprender de esta amenaza latente.

Ello, porque a su juicio son pocos los acuerdos internacionales que a la fecha han sido efectivos en combatir fenómeno. “Tenemos el Acuerdo de París, y todo lo que se acordó es que cada país prometió fijar su propio objetivo de reducción de emisiones. Eso no me suena a un acuerdo, es solo la voluntad de lo que quieren hacer”, sostuvo.

No obstante la crítica, el economista rescata la postura de países como China y Estados Unidos de haber decidido por cuenta propia bajar su carbono, aunque insiste lo que se necesita en última instancia es un acuerdo. “En el intertanto, si los países toman acción individualmente, es suficiente para mí”, concluyó.

Fuente: El Diario Financiero

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